

La Comarca de Tierras Altas, como se la conoce popularmente, forma parte de la provincia de Soria y está situada en el norte de la provincia. Turísticamente hablando, es una comarca de paisajes recios pero hermosos, debido a la dureza de su clima y a la escasa densidad de población. Pertenece a la cuenca hidrográfica del Ebro y posee importantes recursos de icnitas.
Antaño fue un importante centro de la trashumancia, gracias a sus pastos de verano. Esta comarca al igual que el conjunto de la provincia de Soria, tiene un problema demográfico grave, puesto que tiene una de las tasas de densidad de población más bajas de Europa, pero probablemente sea esta comarca la que se encuentra en una situación más crítica y de mayor urgencia social, ya que en este caso la densidad de población es de 2.32 hab/km2. mientras que la media española está en 83.6 hab/km2.
El éxodo rural de esta comarca comienza ya en los años 20 debido a la dureza de estas tierras, pero se magnifica como en el conjunto del estado durante los años 60 y 70. La comarca de Tierras Altas perdió desde principios de siglo hasta los años 80 cuatro quintas partes de su población, uno de los mayores desastres demográficos del país. Si comparamos un periodo de tiempo menor, desde los años 40 hasta los años 80, durante estos 40 años esta comarca pasa de tener 12.483 habitantes a tan solo 2628, lo que supone un desplome de casi 10.000 habitantes.
En este caso, se destaca la escasez absoluta de población, no llegando a las 1000 tarjetas sanitarias en una comarca con una superficie de casi 800 Km2. Ahora bien, a nivel relativo, las ponderaciones resultan mejores tanto para población infantil como anciana que en otras muchas zonas rurales de la provincia. Esto en parte puede estar motivado por el importante aporte migratorio (siempre en términos relativos) experimentado en los últimos años.